Pana, barro y Raf Simons. Una ventana al Virus World de Mishii

Mishii

Virus World es el álbum debut del integrante de la Damed Squad Mishii, un disco de presentación excelente que nos muestra a un artista muy característico, alejado del trend y de cualquier ola en España. Hablamos con él sobre el trabajo.

Fotos por Nuria Ishii.

You don’t know what it is motherfuckers. We are on the motherfucking buildin man. Shit’s crazy.  Es fácil reconocer la voz y las expresiones de Mishii hosteando algunas de las tapes de los artistas más consagrados del panorama, como Yung Beef o Cecilio G. También el contraste con las letras sencillas y alegres, impregnadas de autotune, de su compañero de grupo en la Damed Squad, Lil Moss. Pero hasta ahora la personalidad artística de Mishii era una gran desconocida en la escena.

¿Cuál es su sonido realmente? ¿Qué nos explica? ¿Quién es? Todas estas preguntas quedan contestadas con Virus World, el álbum debut del MC de La Ametlla del Vallès que se ha publicado hoy de forma independiente en Spotify y demás plataformas. Un álbum de 10 canciones producido por su compañero Enry K lleno de potencia, patrones pesados, bombos para que vibre el pecho y cajas para clavar el cuello. El disco reinterpreta el sonido de mitad de los 2000 en la costa este de Estados Unidos y lo actualiza con sonidos e ideas actuales al mas puro estilo Enry K beats vicious!.

En lo lírico, el disco nos lleva a pasar un día con Mishii y sus amigos en el skate park de su pueblo, a charlar, a fumar y compartir. Una apología a la vida sencilla, los tiempos tranquilos y el calor de tu gente. Pero todo ello en medio de un ambiente enrarecido: el mundo se acerca al apocalpsis, Virus World.

Armado con un sílex hecho en impresora 3D, y unas Jordan manchadas de pintura hablamos con el artista para que nos ponga en alerta.

Hace tiempo me dijiste que no cerrarías el álbum hasta que fueran todo bangers. ¿Misión cumplida?

Sí (risas). Llevamos desde primavera acumulando tracks. Yo quería sacar el disco en verano, pero a medida que íbamos haciendo canciones y más canciones, quería hacer más. Luego hicimos una pequeña selección con las mejores. Ha habido muchas que se han quedado fuera porque el disco ha ido evolucionando. Al final pepino, bastante guay.

¿Como te surgió la idea de hacer el disco?

Hace tiempo que quería hacer uno. Desde invierno todos los tracks que he hecho ya los hacía pensando en meterlos en un disco, no en colgarlos en Internet.

¿Tenías una idea previa de como querías que sonara?

Sí. Evolucionó un poco pero lo tenía bastante claro. A medida que ha ido pasando el tiempo me di cuenta que tenía canciones en los que me sentía muy yo. Los escuchaba y decía «ostia, esto suena a mi», sobre todo en los tracks individuales. Canciones que sonaban a mi propio estilo.

¿Y como suena este estilo?

No sabría decirtelo, es una sensación. Va mucho por influencias. A mi me gusta mucho el trap y las cosas actuales, pero me gusta mucho el rap de los 2000, sobretodo de 2005, 2006, 2007… Los álbumes de Kanye West de esa época, Styles P, 50 Cent… Ahora tengo Apple Music y me descargué todos los CDs que escuchaba de pequeño. Los fui escuchando durante este tiempo y absorbí mucho: el estilo, la forma de expresarse…

Las canciones del álbum tienen baterías muy pesadas, muy rap, samples de soul… Nos remite a esa época. 

Exacto.

Las letras también me recuerdan mucho al rap clásico. El estar con los colegas en el spot de siempre, la apología al grupo de amigos…

Eso es muy importante. En 2016 y 2017, cuando empezamos a subir un poquito con la música, también vine a estudiar a Barcelona. Fue una época en la que casi no me veía con los colegas de toda la vida, con los que he crecido. Pero este último año nos hemos juntado un montón, hemos estado muy juntos. Eso es lo que he querido transmitir, el estar con ellos. Hay muchas canciones que están dedicadas a mis colegas y la gente con la que estoy en mi día a día, básicamente.

«Yo me he sentido así en algunas épocas, de hacer música y decir -no me siento yo-«.

En vez de explicar el momento de estar arriba, de decir «mirad como me pego», como hacen muchos, has buscado explicar lo contrario.

Sí, una cosa que tengo clara es que la vida que llevo ahora, a pesar de que crezcamos y cambie, es la polla. Hay canciones que lo digo, expresar que estamos aquí, con los míos, ¿por qué más? ¿Que todo irá a más? Evidentemente, pero hay que estar con los pies en la tierra y encima de tus cimientos.

¿Has tenido referentes a nivel de letras?

Me gusta el rap y hip hop más experimental. Escucho muchos artistas que no dirías que son de ahora, o que lo son, pero muy diferentes. Ethereal, por ejemplo, es un tío que rapea muy bien de Atlanta, de la crew de Father y Awful Records. Es de hood y tal pero tiene otra mentalidad. Me gusta mucho como habla, como explica las cosas. También me gusta mucho el Kanye antiguo, o Styles P, como te decía. Él es super gangster, pero lo que dice, lo dice diferente. Te puede decir que va con el coche y se carga a toda la otra banda (risas), pero te lo dice de una forma que me gusta mucho. Dice las cosas bien, es algo que he intentado hacer. Liricamente he intentado hacerlo bien.

Las letras parece que tengan una doble cara. Un lado de introspección y de como te sientes, y otro de estar con los colegas; es música de escuchar con amigos. 

Básicamente es esto. A todos mis colegas les gusta el rap, pero les pones Lil Uzi Vert y no les gusta. Una cosa que me ha pasado en este álbum es que les decía «mira que pista he hecho», y me decían «buah Ishii que guapo, como mola!». Es algo que antes no tenía. Cuando empecé a hacer música sí, pero luego pasé una fase de «me mola, pero porque eres mi colega» (risas). Eso quieras o no, importa. A veces pasa que tu haces tracks que igual no te acaban de cundir. Yo me he sentido así en algunas épocas, de hacer música y decir «no me siento yo». En este álbum sí me siento yo. Al enseñarlo a mis colegas, lo han sentido suyo. Hay mucha gente detrás de este álbum. Detrás de este disco y de mis ideas, hay toda mi vida detrás. Somos lo que vivimos y lo que percibimos, en este álbum quería coger mi entorno, ponerlo en un embudo y sacarlo.

¿Como has elegido a la gente que te ha ayudado a nivel activo a crearlo?

Cuando te llevas bien con alguien, cuando conoces a alguien y os entendéis. Nos une algo, tenemos algo en común. Con esa gente es con la que trabajo. En este álbum he trabajado con Roger LeGuard, que le tenemos aquí pero no se ve (risas). Además de encargarse del diseño y de la imagen del álbum he trabajado con él desde el principio, cuando le enseñaba los tracks, le explicaba lo que sentía con las canciones… Porque es una persona que me entiende. No es solo un trabajo material, sino que hay un trabajo espiritual, por así decirlo. Igual que mis colegas, aunque no estén explícitamente en el track he hablado con ellos y me ha ayudado. Obviamente he trabajado con Enry K también, que hemos estado juntos desde el principio, y en el apartado más técnico he trabajado con Daniel Riba, que es el chico que ha hecho la imagen 3D, me flipa. Hay un feat con Flaccosucio

¿Como surgió?

Yo he ido conociendo muchos raperos y productores, pero hay personas con las que te llevas bien desde el principio, que te caen muy bien. Y Flacco es así. No se si yo le caigo bien pero él a mi mucho (risas). Vino dos veces a Barcelona, estuvimos de puta madre, de fiesta… hicimos una canción en un hotel que subimos al Spotify así muy freestyle, y quise hacer una más trabajada. A parte tenemos algunos más guardados. El tema este que hemos hecho está producido por un amigo mío que patinábamos juntos de pequeños.

¿Te hubiera gustado contar con más feats o ya fue buscado hacerlo así?

Yo quería que las canciones fueran potentes. Me hubiera gustado hacer alguna colaboración más, no muchas más, pero creo que así esta perfecto el disco. Como yo lo veo esta genial.

Mishii

«Imagina que ahora se acaba el mundo y te tienes que poner unas Raf Simons llenas de barro y de sangre».

Imagino que el disco lo habéis trabajado mano a mano con Enry. ¿Como fue el proceso de creación?

A nivel de letras, la mayoría las escribía en momentos de mucha inspiración, sin base ni nada, hacerme un tempo mental, sacar el móvil y escribir. En mi casa, en la calle, en el metro… A partir de eso subía con Kike y hacíamos la canción. Tenía algunos beats muy frescos que ya tenía, otros los hacíamos juntos. Para alguna canción yo subía sin letra, él sin beat, y lo hacíamos al momento. Since The First Day y Wrap It Up fueron así.

Una canción que llama mucho la atención es Yayo Dance. Cogéis una música tan de moda como el Funk Favela y lo convertís en un banger de rap de los 2000.

Buah, Yayo Dance,es verdad (risas). Exacto. La hicimos Yibril, Roger y yo. Eran las 4 de la madrugada en el estudio y Yibril me dice «mira, tengo este beat», lo pone, y nos volvimos locos. Lo hicimos todo al momento. Hasta las 6 de la mañana con la canción.

La mayoría de canciones son muy de engorilarse, de botar, como la Intro, Virus World, Fake Motherfuckers… ¿Es premeditado?

Sí, es lo que quería, un CD de engorile. No es que sea un álbum revelación, pero quería sentirme bien con él, meterle caña. Cuando lo hacía yo mismo me engorilaba, yo quería potencia. Esa palabra describe el álbum: potencia.

¿Hay algún concepto detrás del disco?

El nombre del álbum es Virus World. Imaginariamente, y no tanto porque ya empieza a serlo, es un mundo apocalíptico. La cosa está muy rara, el mundo es rarillo, parece que no pero esta rarillo y eso lo he querido plasmar también (risas).

¿Y a nivel estético?

Me ha influido mucho el mundo de la moda también. A mi me gusta la ropa pintada, me gusta la ropa sucia, hecha mierda. Como sería en un mundo apocalíptico. Imagina que ahora se acaba el mundo y te tienes que poner unas Raf Simons llenas de barro y de sangre, algo así. Si fuera un mundo post apocalítptico yo iría a las tiendas más guapas y a lo mejor estarían inundadas, pero los pantalones que a mi me gustan estarían ahí y me los pondría. Así es como veo yo el mundo.

Vivirías en un piso como el de las casas abandonadas al lado de vuestro Skate park. 

Exacto, eso me ha influido un montón. Nuestro home park y las casas abandonadas, los bandos de al lado… De hecho la portada soy yo tirado en el suelo ahí (risas). Yo creo que para entender el disco, debes estar un día en el skate park de La Ametlla. Tienes que ver el sitio, tienes que ver la gente, y tienes que conversar. No es que seamos muy raros, pero ahí se ve.

Pensaba que la portada era el logo en 3D de Virus World.

La portada como tal es la foto, pero a nivel visual no nos hemos querido limitar a la cover. Travis Scott por ejemplo, ¿qué hace con Astroworld? Coge un avión y pone Astroworld. Saca unas bambas y sabes que va con el álbum, hasta sus trenzas, hasta el muñeco, hasta la feria… Todo es una forma de explicar el disco.

«Lo que me gustaría mucho es que empezara a sonar por Europa. Lo que sería Francia, Inglaterra, Suecia… Como hizo Yung Lean».

¿Como surgió el logo?

Estaba viendo Volkswagens y pensé en reapropiarme del símbolo: Virus World, VW (risas). Hablé con Dani, que es un tipo muy especial, y cuando se lo enseñé a Roger me dijo «este pavo mola». Es un tío que se dedica a hacer cosas chorra con ultra tecnología. A lo mejor te hace un sílex del paleolítico con impresora 3D. Eso es algo muy Virus World también. Tengo el sílex ese y con eso me cargo a alguien, es como una arma útil del futuro (risas).

El disco es en inglés. ¿Cómo crees que va a encajar con el público de aquí?

En España a lo mejor no lo van a escuchar tanto, o sí, no lo sabemos aún, porque esta hecho en inglés. Hay mucha gente que escucha música de los States pero solo lo más mainstream. Luego hay gente como yo y otros colegas que escucha música de ahí, o de Europa, y les gusta. Supongo que esa gente es la que más apreciará el disco.

¿Te has planteado sonar en los States?

Enry estuvo hace poco en Canadá con Kidd Keo y a la gente de ahí les enseñó tracks míos y a la gente les gustó bastante. Aunque fuera un rollo más rap. A parte he hecho colaboraciones con gente de San Diego. Pero yo lo que quiero ahora y lo que me gustaría mucho es que empezara a sonar por Europa. Lo que sería Francia, Inglaterra, Suecia… Como hizo Yung Lean, empezar por Europa y luego dar el salto ahí. No creo que esté tan lejos. Y más con este álbum, me siento muy cómodo.

Además a nivel instrumental, al trabajar con Enry K que es muy new wave, es interesante porque es una reinterpretación del sonido de los 2000 pero con una visión contemporánea.

Lo bueno de Enry es que puede hacer lo que sea y que suene guapo. En este álbum yo creo que se va a ver, que no va a ser un beat convencional suyo, de los que están sonando ahora viralmente. La gente va a decir, ¿esto es de Enry K? suena diferente, pero esta guapísimo.

Muchas veces te hemos escuchado hosteando mixtapes, metiendo barras en colaboraciones… Como un complemento. «Vamos a meter al tío que rapea en inglés que mola mucho» (risas). Pero este disco te presenta como un artista por ti mismo.

(Risas) Lo estuve pensando no hace mucho. Todos los host, que yo encantado, a mi me gusta mucho, como DJ Khaled (risas). Kowloon, las dos de Cecilio G… Pero quería presentarme. El otro día me dijeron «Ishii, mola mucho como rapeas, pero me meto en el Spotify y solo tienes un tema». Y por eso quería hacer el álbum, para que la gente vea quién soy.

Estamos hablando antes de que se publique el disco. ¿Qué acogida crees que tendrá?

A la gente que ya me sigue, le va a gustar mucho. A los que me descubran, se quedarán un poco descolocados pero creo que les puede gustar. Es lo que le pasa a mucha gente: ¿pero este tío sabe hablar castellano, de donde es? La gente no me pilla por ningún lado (risas), pero eso mola.  A mi lo que me ha pasado siempre es que los artistas que más me han flipado, la primera vez que les he visto me he quedado así, descolocado.

Con esto terminamos. ¿Algún mensaje de despedida?

Yayo Dance. Este invierno todo el mundo con pantalones de pana, de la tienda del abuelo, y deportivas de los 90 o las más modernas que haya. Pantalones de pana y Raf Simons. La pana es el nuevo chandal, Yayo Dance.