Mathias Kaden es uno de esos DJs y productores que, desde un enfoque puramente lúdico, consigue dotar a su música de baile de un cierto riesgo y ambición. Lo ha hecho desde que empezó humildemente su carrera hace ya 15 años y mantiene esos atributos aún hoy, convertido en un referente del circuito de clubs y festivales internacional.

A mitades de la década pasada, en plena explosión del minimal, se convirtió en un puntal de sellos como Vakant y Freude Am Tanzen, en los que desarrolló una música que bebe directamente del house de los 90, con especial énfasis en los ritmos creativos. Recientemente, entregó a la discográfica de Jena su segundo larga duración, Energetic, una bocanada de aire fresco y pasión a la encorsetada escena tech-house europea.

Un auténtico todoterreno, Mathias Kaden ofrecerá una sesión este próximo jueves 9 de febrero en Club4. Y a horas de la visita al céntrico templo barcelonés, le hemos pedido que nos prepare un podcast exclusivo (que encontrarás al final del texto) y nos responda a una serie de preguntas.

 

Has hecho un montón de remezclas a lo largo de tu carrera. ¿Te sientes más cómodo como remezclador o prefieres crear de cero tus propios temas?

Crear tus propios temas lleva mucho tiempo. Siempre quiero que queden perfectos, que me dejen satisfecho al 100%. Normalmente alcanzo el 98%.  😉 ¡Las remezclas son, sin duda, mucho más divertidas! Son básicamente nuevos arreglos además de uno o dos sonidos y canales adicionales. Una de las cosas que más me gustan es trabajar en los arreglos de un track. Es interesante cómo una canción original suena súper potente y funciona perfectamente en un club y luego el artista te envía los archivos individuales para el remix y piensas… “¡Guau! ¡¿Cómo produjo este track tan alucinante con tan pocos sonidos?!” 

¿Qué es lo que más te gusta de actuar frente a un público?

Sin lugar a dudas, ¡la respuesta del público! Los ojos cerrados, las caras sonrientes, los momentos de brazos en el aire…  

 

¿Recuerdas la primera vez que te pagaron por una sesión? ¿Fue un momento clave para ti?

Sí, por supuesto que lo recuerdo. Fue en 1996. Pinché un set de 5 horas y me pagaron con 2 tickets de bebida y entrada gratis para mis amigos. En esa época, pinchar no era la profesión que es hoy… ¡sólo queríamos actuar y pasar la noche en grande con nuestros amigos!

 

¿Echas de menos ir a la tienda de discos local o es algo que sigues haciendo, por ejemplo, cuando giras?

Freude am Tanzen aún tiene una tienda de discos llamada Fatplastics. De tanto en tanto voy a comprar discos ahí cuando estoy en casa. El mercado de vinilos es gigantesco hoy en día y algunos de los mejores temas ni siquiera están disponibles en formato digital. Cuando estoy en ciudades como Londres o Nueva York siempre voy en busca de las tiendas de discos locales. ¡Siempre encuentras algo interesante! Colecciono 7” de funk, soul y disco. Normalmente los consigo en Nueva York o Montreal.

 

¿Cuáles son las tiendas de alrededor del mundo que te gustan más?

Fatplastics (Jena, Alemania)

Phonica (Londres, RU)

Death of Vinyl (Montreal, Canadá)

Soundcentral (Montreal, Canadá)

Hardwax (Berlín, Alemania)

Spacehall (Berlín, Alemania)

Wallys Groove World (Amberes, Bélgica)

 

¿Ha cambiado mucho tu setup en los últimos años con todos los avances tecnológicos?

No, sigo usando el mismo equipo analógico que adquirí hace años. Me encantan las cajas de ritmo y sintetizadores Roland, Moog y Korg. De tanto en tanto me compro nuevos plug-ins. Últimamente, el sonido de los instrumentos digitales se está volviendo mejor y mejor.

 

Entonces, ¿prefieres lo digital a lo analógico, o viceversa?

Cada uno tiene sus cosas buenas. Sólo necesitas saber cómo funciona tu equipo y cómo sacarle el mejor sonido.

 

Vives en una pequeña ciudad alemana. ¿Qué te aporta que haga que no te quieras mudar a una ciudad más grande?

Me encanta mi ciudad, aunque sea una de esas ciudades moribundas que no tiene mucho que ofrecer para el futuro de los niños. Crecí ahí y tengo buenos amigos en casa con los que comparto mi vida. La familia y los amigos reales son la cosa más importante de mi loca vida de DJ. Nunca he contemplado mudarme. Quizá me voy a Amsterdam, Zurich o Barcelona en una próxima vida.  😉

 

En casa o viajando, ¿escuchas el mismo tipo de música que el que pinchas? Si no es así, ¿qué tipo de música te gusta?

Nunca me canso de escuchar house o techno, ni siquiera en mi tiempo libre. También soy un gran fan del disco, especialmente el de los 70 y 80. Generalmente, estoy abierto a cualquier tipo de música… ¡lo único que no me gusta es el rock!

 

En este sentido, cuando no pinchas o produces música, ¿a qué dedicas el tiempo libre?

El tiempo libre está reservado a mi familia, especialmente mi hijo, Mateo. ¡Siempre va primero! También paso el tiempo con mis amigos o en estudio. Trato de hacer un poco de ejercicio y, te lo creas o no, ¡desde hace unas pocas semanas estoy tomando clases de español!

 

¿Qué idea querías transmitir al hacer este mix?

¡Mi tipo de energía!

 

¿Dirías que representa el tipo de música que sueles pinchar en uno de tus bolos?

¡Sí!

 

¿Qué has usado para crear este mix?

Mis manos y algunos temas con mucho funk para tu placer auditivo.

 

¿Qué puede esperar la gente de tu set en Club4?

¡Ritmo y poder!

 

Club4 es una sala de tamaño medio. ¿Cómo dirías que se diferencia tu enfoque respecto a los sets en festivales o recintos al aire libre?

Los shows en clubs son los bolos más importantes para los DJs. Puedes construir tu set y decidir qué curso tomar a lo largo de la noche.

 

¿Qué planes tienes a corto y medio plazo?
Girar, poner música y, más importante, disfrutar de la vida.