Prins Thomas: «Las redes sociales en este mundillo a veces son más importantes que la música»

El paladín del cosmic disco responde a nuestras preguntas antes de su show, esta noche, en el festival boutique barcelonés MO_BA.

Reservado, pero al mismo tiempo cercano. Paladín de los sonidos más frescos y los viajes auditivos más hedonistas. Productor generoso y entregado, con una mente en constante trabajo. Padre de familia divertido, con seis álbumes y más de 50 lanzamientos a su espalda.

Prins Thomas es una figura clave para entender la electrónica del norte de Europa desde hace más de 30 años. Cansado de que le relacionen con la etiqueta de cosmic disco, ha demostrado con sus recientes trabajos lo poco que le gusta encasillarse, pero más aún, que le encasillen. Y aunque es de los que pasan muchas horas en el estudio y prefieren que la música hable por ellos, estuvimos charlando largo rato sobre su vida, tanto privada como profesional, los planes que tiene por delante y sobre todo, de música. Actúa esta noche en MO_BA.

¿Cómo se te presenta el día? ¿Cuál es la rutina de Prins Thomas en un día normal?

Ouh. Extremadamente normal tengo que decir. De normal me levanto con mis hijos en casa alrededor de las 7 y les preparo el desayuno. Llevo al mediano al instituto y a la pequeña a la escuela. Ordeno un poco la casa y hoy especialmente prepararé las cosas para el set de mañana, pero en general no suelo hacer nada extremadamente extraordinario en un día al uso.

 

Ya que mencionas a tus hijos y a la familia, he podido comprobar que eres una persona bastante reservada con tu vida privada en redes sociales. Quiero decir, casi no publicas en Facebook y tu cuenta de Instagram es privada: ¿Por qué? ¿Qué opinión tienes de ellas? ¿Crees que han ayudado a dignificar la figura del DJ o que, por el contrario, la ha vuelto parte de un circo donde ahora cuentan más un puñado de likes que saber, por ejemplo, producir y llevar a cabo una sesión que cautive de principio a fin?

Tristemente creo que las redes sociales a día de hoy en este mundillo a veces son más importantes que la propia música. Tengo un cierto compromiso, como bien dices tengo cuenta en Instagram por ejemplo, pero si es verdad que no les hago mucho caso. Creo que a día de hoy ya hay mucha gente peleando por algo de atención en las redes sociales. Yo prefiero mantenerme aparte y dejar que la música hable. Porque no sabemos cuánto más va a durar ese auge o importancia con y de ellas. Hace muchos años la gente confiaba en MySpace y mira (risas)

 

Es cierto que después de más de 40 años de carrera ya has conseguido prácticamente todo, o quizá no, pero no necesitas de ellas para promocionarte.

A ver, estoy seguro de que mi carrera sería más exitosa y crecería incluso más si las utilizase o pasase más tiempo en ellas. Y entiendo a aquellos nuevos talentos y jóvenes DJs que se valen del poder que las mismas albergan, pero me quitan mucho tiempo y energía y prefiero aprovecharla en crear contenido, pero musical y desarrollar la creatividad. Personalmente es lo mejor, profesionalmente quizá y estoy corriendo el riesgo, pero así es como lo siento a día de hoy. Mira, cuando comencé a pinchar de manera internacional tocaba cada fin de semana y donde fuese. No obstante, pronto me di cuenta de que si seguía mucho más así la presión y el estrés acabarían conmigo. Tomé pues, la decisión de reducir los eventos en los que tocaba, indudablemente necesitaba mi espacio, como también descansar y tiempo al final para preparar mejor cada set. Tengo muchos amigos quejándose de haber estado en esa rueda de hámster. (risas)

 

Antes padre que artista

Antes mencionaste a tus hijos y ahora hablabas de la imperante necesidad de querer pasar tiempo en casa: ¿Cómo es combinar esa vida familiar de matrimonio y tres hijos con este frenesí de profesión? Porque, aunque mucha gente se encuentra en tu misma situación, no se habla mucho de ello.

Mis hijos tienen 24, 15 y 6 años por lo que mi vida profesional siempre ha estado muy ligada a la personal, en el sentido de cuando comencé como DJ local aquí en Noruega al poco tuve a mi primer hijo, por lo que he vivido en un constante balance con ello desde, básicamente, el primer día. Quiero decir, nunca ha existido un periodo en el que yo estuviese de DJ y no fuese padre. Por lo que para mí eso es lo normal, pero evidentemente es duro de combinar muchas veces, especialmente cuando los niños están en edades en las que quieren estar contigo todo el rato, pero tú tienes que irte 10 días fuera, estar de tour durante varias semanas. Sin embargo, hay una razón de peso por la que sigues en ello y no es otra que por la familia. Aun así, lo hemos y seguimos llevando bien porque yo paso tiempo con ellos durante la semana dado que mi mujer trabaja para el Gobierno y luego, durante el fin de semana o bien nos las arreglamos para pasar tiempo juntos o incluso, para dejarnos cada uno su espacio cuando viajo. Algo muy importante, el espacio. Creo que ahí es donde radica el éxito de llevar con la misma mujer 23 años. (risas)

Hablando un poco más de tus hijos, ¿cuál es la opinión que tienen de ti como DJ? ¿Les gusta involucrarse? O, por ejemplo, ¿les pides opinión? ¿Tocan algún instrumento y/o tienen interés en este tipo de música?

La más pequeña todavía no tiene o no ha fomentado una opinión sólida, pero piensa que soy el mejor del mundo. (risas) Con el mediano sucede algo similar, aunque no es un gran fan de mi música, sí que piensa que tengo un trabajo chulo. Aunque estoy seguro de que no le gusta porque soy su padre (risas) No obstante, tiene un buen gusto musical y compartimos o hablamos de hip-hop a veces, por ejemplo. Sacamos vinilos de mi colección y los escuchamos juntos. Por último, con el mayor la relación era algo más especial en este sentido, pero porque le he llevado a muchos sets cuando era pequeño. Para su decimotercer cumpleaños le llevé a una rave en Zagreb, y los catorce los pasamos en el ADE tres días. Aunque ahora ya no está tan interesado en este estilo de música. De hecho, escucha country. (risas)

No quiero forzar nada o influenciar a mis hijos de algún modo en este sentido. Estoy feliz de que encuentren sus propios hobbies y desarrollen su propio gusto y criterio, ya no solo musical.

 

Claro, imagino que no querrás para ellos lo que te sucedió a ti con el chelo, que tus padres te apuntaron a clases y al final acabaste abandonándolo.

Estoy feliz de haber tenido una estrecha relación con la música desde una temprana edad, pero creo que es muy importante encontrar tu propia identidad. Eso sí, me gustaba tocar el chelo, lo que odiaba eran las clases. (Risas) Prefería aprender por mi cuenta, era algo que me sucedía con cada instrumento. No quería leer la música, sino escucharla y así aprender a tocarla.

 

Coleccionista y melómano nato

Ya que hablabas antes de preparar las cosas para tu set de mañana, he visto también que eres un férreo amante del vinilo, qué incluso has llegado a comprar algunos que ni siquiera has utilizado alguna vez o que solo los has escuchado una. ¿Cuántos aproximadamente dirías que tienes? ¿Cómo clasificas tu música? ¿Qué tienes en mente para el set en el MoBa microfest?

Oh. Realmente no tengo ni idea (risas) Pero quizá, mmm, no sé… ¿20.000? Pero no estoy seguro, podrían ser más o menos. En cuanto a cómo los clasifico están distribuidos en tres habitaciones distintas. La primera alberga básicamente los discos más antiguos, es decir, desde que comencé con seis años hasta hace siete años. Los que tengo en la otra son los siguientes a esa tanda y, por último, si ya no me caben ahí los meto en la tercera. Pero no lo hago por géneros, artistas o así. No tengo un sistema establecido. Lo más triste de ello es que en ocasiones, en vez de buscar los vinilos los vuelvo a comprar. (risas)

Lo cierto es que no, pues depende un poco de mi humor y la atmósfera que haya creada. Todo depende, por eso me llevo mucha música. Como también lo hará del sitio incluso, si me llevo o no vinilos. Muchas veces simplemente voy con el usb. Para un set de 2h me suelo llevar unos 600 temas entre los que elegir. Pero quizá tenga también en ese momento unos 30.000. (risas)

Cuando la música habla

¿Ya que hablamos de música, quienes son tus referentes a día de hoy? ¿Con quién te gustaría trabajar que todavía no lo has hecho?

Lo cierto es que eso es algo en constante cambio. Ahora mismo escucho mucha música instrumental, como por ejemplo Michael Rother, pero es más como inspiración a la hora de yo hacer mi propia música o simplemente música que me hace sentir bien cuando estoy en casa. Donde también escucho otros estilos bastante contrarios a lo que yo hago. Por ejemplo, soy un gran admirador de Ricardo Villalobos.

 

Cierto, inspiró tu último álbum como también Shinichi Atobe ¿no?

Si. Tengo además amigos que me preguntan: ¿Cómo te puede gustar, si es todo el rato lo mismo? Pero me da igual, cada cosa que saca la compro y la vuelvo a escuchar una y otra vez, en bucle. (risas) Y como bien decías, Sinichi Atobe o Basic Channel son artistas que personalmente me gustan mucho, aunque mi música no se le parezca en nada.

 

Te entiendo y creo de hecho que con tu último álbum en cierto sentido has conseguido evitar o escaparte de esa etiqueta que lleva contigo desde tus inicios y que odias profundamente. Tranquilo, no la voy a pronunciar (risas) Además de que he escuchado tracks tuyos muy cercanos al ambient. Por lo que: ¿cuáles son las idas que quieres transmitir o expresar a través de la electrónica en todas sus vertientes cuando la produces?

Me encantaría poder darte una respuesta realmente clara para que pudieras tener esa visión, pero lo cierto es que no sé. Paso tiempo en el estudio muchos días a la semana para crear algo, pero tampoco me preocupo en exceso por el resultado. Sí, pero sin tener un plan específico de significado para cada composición. Para mí es como ir al psicólogo, hacer terapia. (risas) Así que, cuando he ido durante bastantes meses a ella, al final sale algo que quieres que vea la luz. Si lo publico en mi sello no tengo que constatarlo con nadie porque soy mi propio jefe. Pero, por ejemplo, cuando trabajo con Smalltown Supersound, con quienes he sacado este último álbum o el de Príncipe del Norte me gusta ver cuál es su reacción, así como opinión. Tener ese feedback en esta clase de proyectos es gratificante y son importantes para mí.

Se ve que esa terapia está funcionando porque es evidente que eres un artista de trabajos largos. Quiero decir, tienes ya 6 álbumes publicados. ¿De qué te vales para llevarlos a cabo? ¿Qué podemos encontrar en esa consulta/estudio de la que tanto hablas? Ya que en algunos temas tuyos se pueden apreciar el uso abundante de cajas de ritmos. En este último LP, Ambitions resaltan los sintetizadores y hasta pusiste por primera vez una vocal, ¿qué podemos encontrar exactamente en tu estudio?

Como bien dices, tanto sintetizadores como cajas de ritmo. Pero incluso para mi son más importantes los instrumentos acústicos. La batería, la guitarra, el bajo. Me gusta encontrar cierto equilibrio para crear los sonidos y ser capaz de mezclar lo analógico con lo digital o con lo acústico. Sino, hacer algo muy uniforme en cuanto a las herramientas que utilizo, me acaba pareciendo aburrido. Pero también a veces es conveniente alejarte un poco del estudio, porque hay muchas opciones rondando tu mente y en esas, cojo el portátil y lo que tengo en mi mente lo plasmo con los MIDI y diferentes softwares, extrayendo las ideas básicas para luego volver a mi nave.

Aunque sacaste el álbum del que hablábamos en febrero, ¿veremos más música nueva tuya este año? A parte de los remixes y demás.

Te lo garantizo. (risas) Hay unos cuantos remixes en camino y quizá incluso otro álbum.

 

¿En serio?

Sí. Aunque mi agente me dice que me calme, como también mis amigos o compañeros del sello. Pero te digo; si hubiese sido por mí, Ambitions hubiese salido el año pasado. Tengo en verdad algunos otros preparados, pero los estoy reservando para el momento indicado.

 

Creo que tus amigos pueden estar en lo cierto. Al final luego y quizá si sacas mucho material no se valora igual, porque casi no hay tiempo para prestarle toda la atención necesaria si continuamente hay algo nuevo que escuchar. Que está bien, pero sí, sin duda es una posibilidad.

Totalmente de acuerdo. Y entiendo lo que quieren y quieres decir porque a mí me sucede lo mismo cuando soy yo el que escucha la música de otros artistas. Al final es conveniente darle tiempo a la gente entre un lanzamiento y otro. Por lo que tendré en cuenta tu opinión, de verdad y me calmaré todavía más en ese sentido. (risas)

 

Por una escena decente

Centrándonos en tu sello, Full Pupp: ¿cuál es la filosofía que sigue? Dado que comenzó como un espacio para artistas noruegos, ¿cuáles son los factores que tienes en mente a la hora de elegir? Quiero decir: el proceso para esa toma de decisiones.

Actualmente es un proceso bastante orgánico. No mucha gente me manda demos por lo que la música que publico o en la que me fijo es porque yo he ido a por ella, o porque es de artistas y amigos que ya conozco, pero debe gustarme mucho porque al final sacar esa música conlleva bastante trabajo. Eso no quiere decir que sea extremadamente exigente, porque me gusta ayudar a crecer la escena aquí y por ende a echar una mano en hacer buenos tracks y publicarlos. Pero sí que me tiene que gustar e interesar de primeras, aunque he de decir que soy muy abierto en cuanto a los géneros. No obstante, al final todos nos acabamos influenciado de algún modo.

También tengo Prins Thomas Musikk, donde doy cabida tanto a artistas internacionales como por ejemplo al techno. Aunque a ojos de muchos no se considere como tal. Y a veces incluso es más fácil mover el lanzamiento si explicas que es otro estilo diferente a lo que he venido haciendo siempre, más o menos.

Ya que hablabas de la escena Noruega, ¿cómo está la cosa por allí?

La verdad que está creciendo fuerte. Hay mucha gente haciendo cosas muy distintas, lo cual pienso que está genial. Hay productores de techno, artistas de hip-hop que están triunfando internacionalmente. La escena disco igual, así que sí, creo que en general ahora es más vibrante que nunca.

 

Para concluir y debido a que llevas más de 30 años en el ruedo, lo cual te ha otorgado una experiencia incuestionable a través de un recorrido fructífero: ¿Qué le dirías a alguien que está comenzando ahora? ¿Algún consejo?

¡No lo hagas, consigue un trabajo de verdad! (risas)

No, en verdad les diría: Mantente en lo que crees y no te preocupes por el éxito, porque tengo un sentimiento en el que cada vez para más gente la prioridad es ser publicado en algún lado, tener un agente incluso sin que nadie conozca todavía su nombre. Pero no sé, quizá es así como funcionan las cosas ahora. Yo estoy feliz de que puedo hacer lo que me gusta y que sigo triunfando, pero lo importante es desarrollar tu propia identidad, ser creativo y no hacer mucho caso a lo que otros dicen.