Professional bedroom superstars presents: Sega Bodega

Nos encontramos con el productor con motivo de su paso por el Loom Festival en Barcelona.

 

Sega Bodega es a día de hoy uno de los nombres propios en la vanguardia musical europea. Es uno de los máximos responsables del éxito de NUXXE, el sello londinense que agrupa nombres como Shygirl, Oklou, Coucou Chloe o al propio Sega. Su trabajo se desmarca de la gran mayoría de productores y beatmakers con un lenguaje tan personal como gráfico. Su compleja e impulsiva personalidad (en el mejor sentido) se ve reflejada en unos beats que evolucionan constantemente y que parten desde melodías preciosistas más propias de un orfebre que de un músico hasta los ritmos más salvajes, un constante bombardeo de estímulos que te atrapa desde la primera escucha.

Pese a lo elaborado de su obra y al extraño halo que lo rodea, la musicalidad de sus temas es extrañamente accesible tanto para oídos vírgenes como experimentados en la materia.

Su sonido es difícil de categorizar. Los paisajes que crea Salvador Navarrete, su nombre de pila, se impregnan inmediatamente de una narrativa cinematográfica, echando mano de un enorme arsenal de sonidos: Lead guitars que se mueven entre el cielo y el infierno, sintetizadores con influencias del gabber, ritmos R&B, atronadores bajos grime, bombos raveros, y voces intimistas con las que va creando la historia. No en vano, esa particularidad le llevó a componer la BSO del filme dirigido por Brooke Candy para Pornhub, una pieza de porno-arte que ofrece una visión diferente e inclusiva sobre pornografía y género. La pieza se pudo ver en la pasada edición del MIRA Festival en Barcelona.

Su último álbum,  self*care, publicado en noviembre de 2018, nos muestra en seis cortes las distintas caras del productor con canciones llenas de melodías emotivas como Maryland, el intimismo irónico-reflexivo de kisses 2 my phone o brutalidades para hacerte perder la cabeza como daddy.

En su show, Sega divide el escenario en dos espacios diferenciados: el club y su habitación. En un intento por transportarse al origen de sus ideas, se sienta a tocar sobre su cama, y nos coloca a nosotros como invitados de honor de una conversación entre el chico tímido de su habitación y el artista profesional en el escenario. Últimamente se ha hablado mucho de que los productores empiezan a conquistar los escenarios y a situarse en primer plano, bueno, pues Navarrete plasma la confirmación de este hecho con su performance.

Mejor que seguir dándoos la chapa con lo que mola este señor, podéis poneros el álbum en la plataforma que más os agrade y luego poneros la entrevista que le hicimos desde Fubito Studio y donde queda constancia de este grato encuentro con el productor.

Llegamos al backstage 5 personas cargados con todo el material y después de casi una hora esperando por el entrevistado la organización nos advierte de que no esperemos a un gran comunicador. También nos dicen que si lo rodeamos los 5 no se va a sentir cómodo.

Cuando por fin nos sentamos, su mirada empieza a rebotar por la sala contando los ojos que están puestos sobre él, y empezamos a entender que el backstage no es su zona de confort. Quizás también por eso se lleve su cama hasta el escenario.

Sega Bodega habla en voz baja, es cuidadoso con las palabras y te repite las ideas dos veces: una para decirte lo que piensa y otra para hacer que lo entiendas.

Su música es intimidad, y es para todos. Es un discurso natural y espontáneo donde todo lo que suena es sofisticado pero no difícil de entender. Sin duda posee la naturaleza de los sabios que no necesitan muchas palabras para expresarse. Quizá ninguna.