Riverland: crónica de la 1ª edición del festival asturiano Cuatro días de agosto en la primera edición del festival celebrado en Arriondas
Cuatro días de agosto en la primera edición del festival celebrado en Arriondas

Asistimos a la primera edición de Riverland que ha marcado un hito en Asturias. Crónica de 4 días de agosto en una ubicación espectacular.

 

Muchos esperábamos el inicio del Riverland el jueves 1 de agosto, -sin duda la primera de muchas más ediciones que vendrán, gracias al gran éxito de asistencia, sold out incluido-, por la ubicación asturiana -espectacular- y el emblemático paisaje de Arriondas -Cangas de Onís- y también por asistir al desembarco de una excelente selección de artistas del panorama urbano nacional. Por allí pasaron La Zowi, Aleesha, C. Tangana, Ayax y Prok, Bad Gyal, Natos y Waor, Kaydy CainRels B y así lo vivimos.

Ribadesella ya cuenta con su festival más urbano, con un carácter musical muy significativo que en esta primera edición contó con más de 30 artistas, en su mayoría pertenecientes a ámbitos hip hop, trap, dancehall, rap  y neopop, pero también con bandas de pop-rock e incluso indies. El globo aerostático y la noria forman parte desde ya del imaginario del festival.

Jueves 1 de agosto

Comenzamos nuestra gran aventura dirección Arriondas, una vez en el camping fue muy fácil acomodarnos y asentar nuestro pequeño campamento con la ayuda del equipo de seguridad y del staff que nos guió, haciéndolo todo mucho más fácil, ya que era espectacular la gran cantidad de vehiculos y tiendas de campaña. Al entrar al recinto ya teníamos estudiada la distribución de los escenarios: dos principales (San Miguel y Barceló) y uno secundario (River City). Llegamos con antelación, lo que nos permitió visitar todo el recinto, que incluía supermercado, food trucks y un sinfín de actividades complementarias.

En el escenario San Miguel pudimos ver a Lowligth, dúo gallego de reconocidos Djs y productores de artistas como Dellafuente, Costa, Yung Beef, Kaydy Cain o Lito Kirino… Básicamente fueron un relámpago, cambiando la línea y el ritmo que seguía hasta ese momento el escenario. Ya se empezaba a notar una gran afluencia de público, la noche había llegado, el clima se caldeaba y se notaba el jolgorio del gran comienzo del Riverland. Después de un un gran set llegaba la diva del trap patrio, La Zowi, que desprendió el mismo fuego que el globo aerostático. Fue una gozada escuchar su Bitch Mode. Después pudimos disfrutar de Aleesha -que junto con La Zowi eran las artistas «sorpresa» que inauguraban el festival-, la ibicenca venía de triunfar en Sónar y en el Primavera Sound.

El final de la noche llegaba, y el público -muy joven- esperaba ansioso a los Zombie Kids, que derrocharon energía a espuertas y con su pluralidad musical: dubstep, rap y remixes potentes que hasta nos atrevimos a “twerkear”, desde luego Mbaka es indispensable en el combo, caldeó el entorno con su gran poderío al micrófono y salieron por la puerta grande en la primera jornada del festival.

La euforia que se vivía en Riverland siguió con el artista gijonense Black Shappire que nos hizo perrear de lo lindo, con un set donde se impuso el reggaetón y el rap en español, perfecto para acabar la primera noche del festival.

Viernes 2 de agosto

El día amanecía con un sol despampanante que invitaba al baño y, gracias de la proximidad del río Sella, era algo que se agradecía. Queremos destacar el comportamiento cordial y cívico de los asistentes, demostrando que la juventud no tiene porque ser sinónimo de caos y mal comportamiento.

Antes del inicio de los conciertos de los escenarios principales, en el escenario secundario River City contó desde el mediodía con la presencia de Djs que amenizaron las horas hasat la llegada de los platos fuertes del día.  El momento de Ayax y prok llegó, siendo imposible describir la energía que ellos y los asistentes desprendían. Este dúo de gemelos granadinos criados en el barrio del Albaicín revolucionaron por completo el festival. El ímpetu y la fuerza que transmiten fue inconmensurable: tuvieron al público a sus pies. La canción “Reproches” fue una -de tantas- que coreamos como verdaderos dementes.

Los escenarios principales lindaban uno con otro, con lo que el cambio de artista y de escenario no suponía ningún problema a la hora de situarse en el recinto: básicamente no podías recuperar aliento. Se aproximaba las 2:30 de la madrugada y entraba en escena Fernando Costa, considerado por muchos como máximo exponente del rap comercial en este país, mucha ilusión por parte del público -jovencísimo- por ver su actuación en esta edición del Riverland. No defraudó y puso a botar -literalmente- a todo el público que poblaba el festival.

Bad Gyal subió al escenario como una autentica diva, una entrada que nos recordó a la de La Zowi la noche anterior: su vestuario y melena iluminaron el escenario, un gran show con bailarinas incluídas. El dancehall que practica la catalana es casi hipnótico. Repasó todos y cada uno de sus hits y nos dejamos llevar por los ritmos jamaicanos: estuvimos moviendo el booty enloquecidamente durante todo su show.

Después del show de la Pussy ke mana tocaba descansar: aunque la mente no lo demandara el cuerpo lo exigía.

Sábado 3 de agosto

Seguramente el día más importante -y con más afluencia de público- del festival-. A pesar de ser nuestro tercer día, el cansancio que arrastrábamos se disipó al momento de recordar todos los artistas que íbamos a ver, el lleno absoluto de los escenarios principales así lo constataba.

Cerveza en mano y directos al escenario San Miguel: comenzaba la apertura del día Juancho Marqués, un rapero fuera de los esquemas generales, que se dió a conocer con Suite Soprano, grupo que destacó por sus exquisitos directos. Las letras de este artista poseen un gran sentimiento y fue una manera excelente de romper el hielo de una noche que sería muy larga. Aprovechamos la actuación de Taburete para chequear la parte este del recinto, justo detrás del globo aerostático, donde nos encontramos con una iglesia hinchable, pero tristemente nadie se quiso casar con nosotros. Nos acercamos de nuevo al escenario Barceló, para ver a Recycled J: el público coreó todas y cada uno de sus temas, transitando del trap al r&b sin despeinarse. Una de las mejores actuaciones del festival.

Y sin darnos cuenta llego el más mediático de los artistas españoles, C. Tangana: sin duda uno de los mejores directos del festival. Luces, efectos visuales con  grandes llamas de fuego que rompían al ritmo de las canciones. No faltó ninguno de sus hits – de Antes de morirme pasando por la locura que fue C.H.I.T.O., que hizo levantar todos los brazos del festival-. Pucho no decepcionó y demostró porque es el número uno.

El ansia de ver a todos estos artistas, nos suprimía las ganas hasta de ir al baño, casi no nos dió tiempo ni  a respirar y ya teníamos en el escenario Barceló a Natos y Waor, dúo de rap madrileño, con esa presencia, esas voces tan singulares y rasgadas conquistaron a todos, no entraba nadie más en el recinto, un no parar de gritos de histerismo y euforia tras cada tema del grupo, incuestionable su corona en el rap español.

Turno de Rels B, -mucha clase tiene este Dani-: el rapero mallorquín, acompañado de Buco, destripó este gran sábado a base de mezclar hip hop con r&b de manera magistral. Tras una de las mayores ovaciones de despedida del festival saltó al escenario el canario Don Patricio: era el momento de “vasilar un poquito”, después de todo el repertorio de hits del día, Contando lunares y Enchochado de ti, fueron auténticas bombas nuclear para el público.

Domingo 4 de agosto

Al levantarnos, respiramos esa sensación de que terminaba lo bueno pero sabíamos que aún nos quedaban unos cuantos artistas, la gran mayoría pertenecientes al Principado de Asturias, en el escenario River City, desde el DJ Skinyz, pasando por el rapero gijonense Enol o incluso The Garage Van -emergente banda de Gijón que transita entre lapsicodelia y el indie rock-  destacaron en la jornada del domingo con sus potentes actuaciones. Pero sin duda el show de Kaydy Cain fue el mejor colofón para cerrar el festival -totalmente a rebosar-. El ex Pxxr Gvng demostró porque es el mejor reggaetonero nacido fuera de sudamérica. La legión de seguidores, especialmente mujeres, disfrutó de lo lindo con la rutilante estrella del panorama urbano nacional.

En esta su primera edición, Riverland ya ha conseguido hacerse un hueco en el panorama nacional de festivales. Este Riverland -en paralelo al Descenso Internacional del Sella- fue un evento más allá de lo musical, una aventura para los sentidos y el disfrute, y punto de reunión de gente con tus mismos gustos musicales. Otra de las cosas que nos sorprendió fue la  gran asistencia de público de diversas comunidades españolas, especialmente nutrida la representación de Galicia, Cantabria, Madrid y Cataluña.

A pesar de que queda un año para el siguiente Riverland ya esperamos impacientes las novedades del siguiente cartel, para los ya adictos al Riverland antes de finalizar el año nos tienen preparado un gran evento en Gijón. Estaremos atentos a las noticias.