Tijana T: «Si eres buen DJ puedes contar una historia en media hora si quieres»

El paso de la pinchadiscos serbia por DGTL nos sirve de excusa para tomarle el pulso y preguntarle sobre sets extendidos, su pasado como vocalista de Abe Duque y la necesidad de bookear a mujeres.

 

Entrevistamos a una de las artistas en ascenso y selectoras musicales con más clase de la escena europea tras su estreno en DGTL Barcelona, la DJ serbia Tijana T. Una artista con las ideas claras y bagaje musical y cultural de sobra a sus espaldas como carta de presentación. Dekmantel, Panorama Bar, Sonus, The Bunker y tantos otros club y festivales ya se han rendido a su elegancia tras los platos. Querrás ver más veces a Tijana T, te lo auguramos desde ya.

 

Eres una de las artistas más importantes de Serbia y unas de las artistas en alza de la escena europea, pero esta es una de las primeras actuaciones de gran escala que tienes en nuestro país, España. ¿Cómo te preparaste para un gran evento como DGTL Barcelona?

Me halaga que pienses eso de mi carrera (sonrisa). Yo preparo mi música constantemente. No busco tracks específicos para un set, me dedico a coleccionar música de todo tipo, todo el rato, y en general la llevo siempre conmigo, por lo que puedo reaccionar bien en un momento dado en cualquier tipo de situación, sea un gran club o un pequeño sótano lleno de humo. Antes de cada una de mis actuaciones intento visualizar cómo va a ser el espacio y el ambiente. Si es mi primera vez en un lugar siempre busco fotos para llegar ya en sintonía con lo que va a ser la fiesta. Pero en realidad nunca sabes qué va a pasar en una fiesta o en un festival y no soy una DJ que pinche el mismo estilo o el mismo set en todas partes. Por eso siempre llevo conmigo gigabytes y gigabytes de música.

El DGTL es un festival que me hacía especial ilusión porque Barcelona es una de las ciudades con las que tengo una conexión especial y en la que he estado muchas, muchas veces. ¡Pero era mi primer DGTL!

 

Un ‘All Night Long’ es siempre un reto para un DJ. Pero tú estás bastante acostumbrada a hacerlos gracias a la forma en que se entiende un set en Serbia, donde se estilan las sesiones largas en la línea de otros países del este de Europa. ¿Es complicado intentar contar una historia en una hora y media o dos cuando sueles hacerlos mucho más largos?

Sinceramente, pienso que si eres un buen DJ puedes contar una historia en media hora si quieres. Pero para poder hacerlo tienes que haber dedicado muchas horas a tu trabajo y haber practicado en diferentes escenarios: clubs pequeños, clubs grandes, festivales, en eventos a techo cubierto, al aire libre, de día, de noche, afters, pinchar para solo 5 personas, pinchar teniendo un sonido de mierda, pinchar siendo residente de una fiesta, sesiones ‘all night long’… Todas esas experiencias son las que hacen que un DJ sea grande y que sea capaz de contar una historia en 20 minutos o en 20 horas.

 

¿Y qué opinas de los ‘All Night Long’?

Los ‘All Night Long’ son muy importantes para mí. Te exigen mucho y es agotador mental y físicamente pinchar siete u ocho horas seguidas, pero al final me acaban llenando de energía porque me llevo a mí misma al límite y el resultado siempre acaba sorprendiéndome.

Además de DJ también eres periodista musical. Cuéntanos algo sobre esta otra parte de tu carrera profesional.  

Ahora mismo no estoy en activo en este campo. Pero fui periodista musical durante 15 años, desde el año 2000 al 2015. Comencé produciendo y presentando programas de TV y radio; fui la creadora de varios programas de televisión muy queridos y respetados en Serbia. Tuve mucha suerte de poder hacer eso en aquella época, cuando no había mucha demanda de programas más comerciales en los medios de comunicación pues el país estaba en el periodo de transición del socialismo al capitalismo. Así que tenía mucha libertad y pude poner mucho material muy loco en televisión. Ahora es inimaginable que se emita algo así.

Todo esto influyó después también en mi forma de pinchar y en ser una DJ para audiencias más generales. Cuando se me comenzó a presionar para que hiciera algo más comercial decidí dejarlo porque no quería pinchar mala música ni en la tele ni en la radio. Me sentía responsable de educar a la gente, no quería ayudar a lavarles más el cerebro.

 

Lo que sí has mantenido en activo es tu faceta de cantante y vocalista.

Como cantante… Comencé a cantar siendo una niña, siempre he cantado y en distintos momentos de mi vida he ido a academias musicales y he tomado clases de canto. Pero un día, por casualidad, me convertí en la cantante de Abe Duque.

Es una historia muy loca, pero resumiendo… Cuando nos acabábamos de conocer me preguntó si quería ser la voz de su live show y le dije que sí. Lo que improvisamos quedó francamente bien, así que me propuso grabar un disco con él e irnos de gira. Así que estuvimos de tour durante un par de años, desde el 2005 al 2008. Durante todo ese tiempo continué con mi trabajo de periodista en Serbia, así que tenía como dos vidas paralelas. Entonces él dejó de pinchar por todo el mundo y yo comencé a hacerlo sola. Aprendí mucho durante esos años.

Hace poco hice las vocales para un tema de Monoloc y he decidido que voy a hacer más trabajos de este tipo de ahora en adelante. Por eso he vuelto a clases de canto y estoy en un momento muy creativo, con muchas ideas.

¿Crees que los festivales de música electrónica están empezando a preocuparse en serio de bookear a mujeres?

Sí. Creo que muchas iniciativas y proyectos de música electrónica, puestas en marcha por mujeres, han contribuido a crear una atmósfera diferente en la escena. Estoy muy contenta de que cada vez haya más y más chicas pinchando. Lo único que espero es que esto se enfoque de forma correcta. Las mujeres no deberían usar un tono agresivo o amenazante para conseguir su más que merecido lugar en la escena. Lo último que necesitamos es que alguien nos ‘bookee’ en un festival solo porque somos mujeres y no porque seamos buenas en lo que hacemos. Por otro lado, nuestros amigos hombres que trabajan en la escena deben esforzarse en reeducarse a sí mismos y en aprender a ver las cosas desde el punto de vista femenino. Porque las cosas están cambiando, y están cambiando a mejor.