Estrenamos el videoclip de urfabrique para «Walls We Build»

El dúo barcelonés urfabrique está escalando, poco a poco, posiciones para convertirse en una de las firmes realidades pop de este país. La suya es una propuesta, por cierto, que ha empezado a calar en nuestras fronteras, pues su funk-disco-pop ha llegado hasta Kitsune, una de las casas del baile con más solera de Europa.

El último resultado de esta colaboración es su reciente single, Walls We Build, que recorre la misma senda bailable de Chromeo, Phoenix o Roosevelt, aunque la envuelve de un poso lounge que acaso recuerde a las aventuras electrónicas del Erlend Øye de Unrest.

Hoy, Beatburguer puede estrenar el videoclip de la misma, dirigido por Francesca Català. Encuéntralo tras la corta entrevista con urfabrique.

 

¿Qué destacaríais del trabajo con Francesca y su equipo?

Trabajar juntos ha sido algo muy enriquecedor. Francesca y su equipo han sabido captar muy bien el universo de urfabrique tanto a nivel estético como conceptual. Bajo nuestro punto de vista lo más difícil de producir material visual para un videoclip es hacer que la música y la imagen se correspondan rítmica y semánticamente.

 

¿Crees que han sabido plasmar en imágenes la esencia del track?

Walls We Build habla de los muros intangibles que construimos y que representan una barrera física evidente en una comunicación cara a cara. Francesca vio la posibilidad de tratar esta barreras desde una vertiente más psicológica y personal hablando de los muros invisibles que nos construimos a nosotros mismos.

 

Habladnos sobre la simbología y el significado del videoclip.

A veces, la mejor manera de tratar conceptos abstractos es a través de historias cotidianas, por eso Francesca pensó que la mejor manera de explicar el significado de Walls We Build era a través de una historia simple y realista. Los grandes muros nunca se van a derribar si primero no derribamos nuestros pequeños muros. El videoclip retrata una escena en la que tres chicas que comparten piso y han tenido un mal día transforman un malestar contenido en un momento de desconexión durante el cual las protagonistas escapan de sí mismas y logran derribar sus muros compartiendo unos poderosos instantes de libertad.

 

¿Por qué un plano secuencia?

Para representar ese momento se decidió rodar todo el videoclip en plano secuencia. No se quería cortar la evolución de esa emoción por lo que era necesario contarlo todo en una sola toma. El videoclip esconde detrás de su aparente sencillez  la complicación de coordinar cámara y actrices en una coreografía sin errores durante 4 minutos y 19 segundos.