Erick Morillo, siempre fiel a la house music que amó

Revolucionó el sonido con su manera de pinchar, hedonismo palpable en la pista, y con uno de los mejores sellos de la electrónica de baile: Subliminal Records. Rendimos homenaje a Erick Morillo repasando sus mejores tracks.

Se ha ido uno de los grandes: Erick Morillo falleció ayer en su casa de Miami con tan solo 49 años. Una parte importantísima de la electrónica de baile (el house de finales de los 90) pasó por sus manos catapultando al género hasta cotas nunca imaginadas: él ya era un superstar DJ -en el sentido americano del término- cuando David Guetta tenía que vender CDRs por las playas de Ibiza para pagarse la estancia.

E.MORILLO CON DROGAS - RADIOACTIVO DJ BY CARLOS VILLANUEVA
Erick Morillo (1971 Nueva York-2020 Miami)

Tenía 11 años cuando se subió por primera vez a una cabina. Pasó su adolescencia con un pie en Nueva York y otro en Colombia. Por su sangre corrían ritmos latinos, hip hop y house, y fue este último género el que marcó su ADN de por vida, ingresando en el hall of fame de la historia de la música de baile por la puerta grande y con alfombra roja. No solo por su técnica y selección tras los platos (fue uno de los mejores DJs de los 90 – «Little» Louie Vega de Masters at Work así lo atestigua: insistimos, Louie Vega y no cualquier mindundi que corre por ahí), también por su labor tras el sello Subliminal, que facturó auténticas joyas y apoyó a nuevos talentos houseros.

Erick Morillo entrevistado por Pete Tong (IMS, Ibiza 2010)

La vida de Morillo cambió radicalmente tras el éxito mundial de «I like to Move It» en 1993: el dinero entro a espuertas en su vida. De pinchar en clubs underground de New Jersey a tener mansión, jet privado y un evidente problema con las drogas, una historia que ya hemos vivido demasiadas veces en otros talentos de la electrónica. No estamos aquí para juzgar su última detención (el pasado 6 de agosto fue arrestado en Miami acusado de agresión sexual), para eso ya están las hordas de chusma cainita en Twitter (en primera instancia) y después la justicia (nótese la ironía). Tampoco estamos aquí para analizar su patético paso (al César lo que es del César) por el programa de Samanta Villar en 2010 («3 Sesenta» emitido en Cuatro), donde ya se atisbaba un declive en lo personal marcado por la ketamina y por actitudes y comportamientos asquerosos, lamentables y punibles para con las mujeres. Que la justicia actúe y aparquemos de una vez por todas los juicios paralelos emitidos en redes sociales por analfabetos funcionales amparados por la turba ávida de casito, favs y retweets.

Morillo tenía un problema gravísimo con la ketamina, así se lo confesó a Pete Tong en el IMS de 2016 en Ibiza: estuvo a punto de perder un brazo por la necrosis de tantos pinchazos que se metía. Pudo salir de ese infierno y siempre hablaba abiertamente sobre ello, para que las nuevas generaciones no cayesen en paraísos artificiales que solo conducen a la tumba. Sincero, siempre con sentido del humor (tenía prohibido poner un pie en cualquier vuelo de British Airways), relataba también su periplo con el alcohol que casi le cuesta la vida y aconsejaba siempre ponerse en manos de médicos y psiquiatras (hasta en tres ocasiones ingresó en clínicas de rehabilitación). Morillo, como muchas personas en este mundo, tenía un serio y continuado problema con las adicciones, lo que a veces le llevaba a comportarse en público y en privado como un auténtico energúmeno. En varias ocasiones su amigo Marc Anthony intentó sacarle de esa espiral autodestructiva bañada en alcohol, ketamina y cocaína.

DJ Erick Morillo found dead in Miami Beach, police say
Erick Morillo: house master

Viví personalmente su etapa Subliminal Sessions en Pacha Ibiza, seguramente su mejor época tras los platos: pinchaba con mesa americana (la de los botones redondos), ecualizaba y filtraba como nadie lo había hecho hasta entonces (hasta a David Morales se le caía la baba). Esas sesiones eran un canto al hedonismo, al baile, a la alegría: los bajos se te metían por la espina dorsal y salían por tu boca en forma de sonrisa permanente. El flanger anidaba en tu cerebro: subía, bajaba, explotaba en tu pecho. Concatenaba como nadie esos tracks vocales que tanto bien hicieron a la escena de finales de los 90 y que luego tanto daño causaron con el chochi house trotonero que invadió la isla.

Erick Morillo - Subliminal Sessions 063 - 08-Jun-2018 - DJ MP3 LIVE

«Sé fiel a ti mismo. Sé fiel a la música que amas» remató Morillo en la entrevista que le hizo Pete Tong en el IMS y que puedes ver más arriba en este mismo artículo. Hoy queremos rendir homenaje al housemaster que nos dejó un legado para enmarcar (fuera y dentro de Subliminal) con cualquiera de los alias con los que firmaba sus releases: Reel 2 Real, R.A.W, Deep Soul, Minister de la Funk, Lil Mo’ Yin Yang, Club Ultimate, Pianoheadz, Smooth Touch o Sympho Nympho. Amigo de esta casa, (el año pasado estrenamos su minimix de para la «Subliminal Summer Session 2019») hoy escogemos los tracks que más nos han marcado. Keep on dancin’, DEP Erick Morillo.