Quizá por el hecho de que no hay consenso con cuál ha sido el año de explosión de Kelela (podría serlo 2013, pues fue cuando lanzó su aclamada mixtape de debut, Cut 4 Me, con producción de Bok Bok, Girl Unit, Nguzunguzu, Jam City, Kingdom y más o menos cualquiera que es alguien en la electrónica underground británica, como también 2015, cuando lanzó un magnífico EP, Hallucinogen, que la situó en primera fila del R&B actual) seguimos creyendo que este 2016 será cuando finalmente lo pete. Su álbum de debut debería llegar más pronto que tarde pero antes, es decir, mañana mismo, actuará por segunda vez en España en el marco del Sónar (la semana que viene también lo hará en Mulafest). Es por eso que creíamos conveniente que tocaba hablar con ella. Aunque la hubiésemos tenido al teléfono horas porque preguntas para hacerle hay muchas, teníamos un corto tiempo pactado que cumplir. Así que en un cuarto de hora salieron temas como sus raíces etíopes, su rechazo a la etiqueta de indie R&B, su nuevo amor encontrado que moldeará su ansiado estreno en largo o su posicionamiento sobre su constante aparición en las portadas de revistas de tendencias.

 

Me consta que estás en Los Ángeles, así que, ¿cuáles son tus planes hasta volver a los escenarios el mes que viene?

Estaré acabando el álbum.

 

¿Cómo es que estás tomándote tanto tiempo? Ya hace tiempo de esa gran mixtape que es Cut 4 Me.

No sé, así es el proceso creativo. Al final todo está tomando más tiempo del que pensaba. Durante este proceso he descubierto nuevas cosas que quería hacer, nuevos elementos que quería incorporar… También me ocupan mucho tiempo los directos y otras formas de promoción.

Vives en Los Ángeles aunque creo que encajas mejor en la escena underground electrónica británica. ¿Te sientes extraña aquí y/o tienes intención de mudarte a Inglaterra?

Sí, quiero mudarme a Londres después del verano una vez termine el álbum.

 

¿Crees que se reflejan tus raíces etíopes en tu música y si es así, de qué manera?

Aparecen de manera más ambigua. No sabría decirte cómo exactamente, pero quizá en el espíritu de la actuación, cómo la línea que separa al público del intérprete es cada vez más difusa. Desde pequeña me han metido en la cabeza la idea de que las actuaciones deben ser improvisadas. Estrictamente hablando, en lo musical hay algo, sobre todo, en las tonalidades, pero no tan obvio.

 

El amor y el deseo eran el motor lírico de tu anterior EP. ¿Lo son siempre para ti?

Son los temas más prominentes del nuevo álbum, que se centra más en el amor que he encontrado. Me rompieron el corazón y estaba sensible y vulnerable, así que enamorarse de nuevo es genial pero a la vez un poco extraño. No me lo esperaba así que es estupendo tener la posibilidad de escribir de nuevo canciones algo más felices. [Risas]

 

Creo que es interesante que, como dices, tus letras vayan evolucionando paralelamente a tu estado emocional porque estas temáticas suelen ser un poco cliché en el R&B, pero tú le das un giro. Por ejemplo, en el anterior EP explicabas una relación amorosa de manera no cronológica y ahora te encuentras en un nuevo lugar. ¿Crees que el género aún puede crecer?

Algunas de mis referencias musicales futuristas están asociadas al R&B. Así que lo veo como algo avanzado e innovador y que bebe de distintas fuentes. Hay una tendencia actual que hace que este sonido tradicional se permita sonar también extraño y distinto. Siempre evoluciona. Para mí es un género muy elástico que engloba muchas cosas. Me atrae la idea de seguir explorando esta música tal y como lo hacen algunos de los artistas de la actualidad.

 

El año pasado pude veros por primera vez a FKA twigs y a ti en el plazo de dos semanas. ¿Te ves relacionada con ella en el sentido de que venís del R&B, buscáis enfoques futuristas, tenéis ambiciones arty y demás?

Desde luego la veo como una colega que comparte conmigo la idea de pensar siempre hacia adelante, de buscar la innovación y encontrar un punto de unión entre el arte y la música. y la respeto mucho. Aunque si nos ponemos a hablar de géneros, no sé muy bien ella con cuál se identifica. No me gusta simplificar, a mí la música que me influye es la negra.

 

Hablando de música negra, ahora que el dancehall está inundando la radio con el nuevo single de Alicia Keys y los de Drake o Rihanna, ¿se puede esperar este sonido en tu disco o vas a seguir incidiendo en los sonidos de club underground británicos?

Es un enfoque que he explorado pero no va a estar en el álbum.

 

Me encanta el nuevo disco de The Weeknd, pero como esa trilogía de mixtapes nada. Tu canción The High es lo más parecido a ese sonido que he escuchado hasta ahora. ¿Fue algo intencional o casualidad?

Si te digo la verdad nunca he escuchado esas mixtapes. He escuchado algunas de sus canciones, pero no lo suficiente como para hablar de algo intencional. Esa canción es más Erykah Badu.

¿Estás cómoda con términos como indie R&B o PBR&B?

La verdad es que no. PBR&B es muy indie y muy blanco, hay estas asociaciones y connotaciones que no me gustan. Yo no hago música a través de un prisma indie blanco, sino que exploro el R&B con una lente muy neo soul, electrónica y futurista. Esto no va de modas. El indie R&B suena a público indie blanco descubriendo el R&B recientemente. Tiene su lógica porque es una forma de música alucinante pero no se refleja en nada conmigo ni me ayuda a navegar a través mi viaje musical. El problema está en el término, que haya gente que le guste y la aprecie es precioso. Yo no hago mis canciones exclusivamente para esa audiencia, aunque evidentemente está incluida. El R&B por tradición siempre ha sido innovador.

 

¿Crees que hay un aura feminista en tus canciones y en la figura artística que te has creado?

Sí lo creo. Aparece tanto en el sonido como en las letras que escribo. Se aprecia una cierta sensibilidad. Me gusta el equilibrio entre mi lado femenino y la producción más pesada y dura. No me gustan los temas hipermasculinos. Quiero alejarme de tópicos como sentirme la víctima en mis canciones.

 

Tienes un fuerte vínculo con el mundo de la moda, el reportaje en Dazed es genial, por ejemplo. ¿Pero te sientes cómoda haciendo esto? Quiero decir, ¿te ves forzada a hacerlo por la propia industria o lo ves más como un gesto fortalecedor?

Por supuesto, es realmente fortalecedor. Muchas chicas negras de mi quinta crecen pensando que no pueden aparecer en una portada de una revista. Tal cual. Es un privilegio poder mandarles este mensaje. La realidad y la manifestación de este gesto es muy fortalecedora para mí. Aunque toda la preparación y lo que le envuelve puede ser exigente. Hay muchas maneras en las que el mundo no quiere que las chicas morenas ganemos, así que requiere mucha audacidad dar este paso adelante.