Si nos hubieran encargado a Beatburguer el diseño y la distribución posicional en el cartel de los artistas que participan en el Mad Cool Festival 2017, probablemente le habríamos dado la vuelta por completo.

No es que falten guitarras que nos molen, que las hay; pero es tan generosa y llamativa la oferta electrónica que según la perspectiva con la que miremos el cartel estaremos frente a un festival indie-rock (bastante mainstream) o frente a uno electrónico. A continuación expondremos el catálogo de motivos por el que recomendamos asistir al Mad Cool, desde la línea electrónica más cercana a nuestra onda –incluyendo a grandes ases del género poco pródigos en directo en nuestro país– hasta las nombradas guitarras, sobre todo las de Slowdive, centrándonos en una letra pequeña lo suficientemente atractiva como para que olvidemos a los cabezas de cartel.

 

Ocho artistas electrónicos por los que mover el culo hasta Madrid

No queremos menospreciar a las tres bandas que encabezan el festival –Foo Fighters, Green Day y Kings of Leon– pero, al margen de ser un line-up que podría haberse dado hace 10 años, y tal vez con ellas en mejor estado de forma, no dejan de ser apuestas seguras y casi diríamos que institucionales; y a nosotros lo que más nos gusta es lo arriesgado y lo innovador.

¿Es arriesgado, por ejemplo, programar a Unkle? Teniendo en cuenta que el proyecto nació de la mente de James Lavelle y Tim Goldsworthy –fundadores de Mo’Wax, el visionario sello que lanzó Entroducing…–, con la participación del mismo DJ Shadow e incluyendo colaboradores estelares como Thom Yorke, Richard Ashcroft o Mike D, entre otros muchos, quizás no demasiado. Pero el que lleven siete años sin publicar material –The Road Pt. 1, lo nuevo, verá la luz el mes que viene– y 10 sin tocar en nuestro país, sí que los convierte en una adorable rareza.

No esperamos a M.I.A. desde hace tanto tiempo, pero dos conciertos –Cruïlla 2012 y FIB 2014– en los últimos seis años se quedan muy cortos para el grado de expectación que es capaz de generar la artista londinense, y más si tenemos en cuenta que AIM, su trabajo más reciente, podría ser también el último que grabe, según sugirió ella misma incluso antes de publicarlo.

En una situación parecida se encuentran Röyksopp, quienes tampoco se prodigan mucho en directo que digamos, aunque en esta ocasión su paso por el Mad Cool estará secundado por otra fecha en Ibiza (Pachá, 4 de julio) y otra en Barcelona (Razzmatazz, 8 de julio). No es que el dúo vaya a retirarse o separarse, pero ya han anunciado que The Inevitable End será su último álbum al considerar que dicho formato ya no responde a sus necesidades. La presencia de los noruegos ya era, desde el momento en que la anunciaron, uno de los cuatro motivos por los que justificaríamos nuestra presencia en el festival madrileño.

Los otros tres –aunque después anunciaron más– eran Moderat, Kiasmos y Boys Noize. Los primeros, archiconocida mezcla entre Apparat y Modeselektor, llevan cuatro años muy activos, y aunque en ese tiempo nos hayan visitado hasta en cinco ocasiones presentando dos discos, su actual puesta en escena es de las que se podrían ver en loop una semana seguida. Casi lo mismo podría decirse de Kiasmos, no tan conocida mezcla del genial compositor islandés Ólafur Arnalds y el productor feroés Janus Rasmussen, que desde su advenimiento en 2015 –fueron la sorpresa de aquel Sónar– se han abonado a tocar en diversas ciudades y festivales de nuestra geografía. Probablemente estén tan enganchados a las bondades de nuestro buen tiempo como nosotros a su techno altamente emocional, abismal y paisajístico. En cuanto a Boys Noize, actuó el pasado verano en el Sónar pero, ¡Qué diablos! El chico está en tan buena forma que Mayday, su último disco, en directo, seguro que sigue dando de sí.

Nuestra selección de artistas electrónicos se completa con Trentemøller a quienes vimos en Apolo hace tan solo tres meses; Floating Points (también habitual por aquí) y SBTRKT en formato DJ set; Star Slinger, una propuesta de electrónica exuberante de OWSLA, el sello de Skrillex; y Machinedrum, el proyecto de electrónica maximalista de Travis Stewart, ideal para hincar rodilla con rítmicas avanzadas de jungle, footwork, juke y más.

 

Guitarras molonas

Fuera de la electrónica también hay nombre capaces de atraer incluso a los más fundamentalistas del género. Bandas como Alt-J, por ejemplo, que habrán estrenado un mes antes –es decir, dentro de un mes– Relaxer, su tercer, esperado y prometedor nuevo álbum: una propuesta de indie rock alternativo y ultra colorista ante la cual es difícil no caer rendido, máxime si es en directo. Tampoco es desdeñable el estado de forma de los tejanos Spoon. Con un ojo puesto en la herencia del britpop más efectivo y otro en el rock americano de raíces sureñas, Hot Thoughts, su recién estrenado noveno trabajo, de inclinaciones electrónicas, es la excusa perfecta para verles en directo, donde se mueven como peces en el agua.

Warpaint es otro de esos nombres. Las californianas publicaron el pasado mes de septiembre Heads Up, su tercer álbum y todavía no lo han presentado en nuestro país. Su mezcla entre indie, rock alternativo y un dreampop un tanto áspero pero con alto contenido melódico hará las delicias de propios y extraños. Como también, seguramente, Jagwar Ma, formación australiana que mezcla rock psicodélico con espíritu electrónico y experimental, capaz de recordar casi a la vez a Delorean, TV on the Radio, Animal Collective y a LCD Soundsystem. Su último trabajo, Every Now & Then, bien merece una presentación por todo lo alto.

Más lejos en el tiempo quedan las publicaciones más recientes de Savages, Kurt Vile & The Violators y Foals, pero la presencia de todos ellos aporta cuerpo y excelencia al cartel.

 

Y, claro, Slowdive…

Los británicos lo han vuelto a hacer. 22 años después. Nombre clave en el fenómeno shoegaze-dreampop inglés, Slowdive se separaron en 1995 tras publicar tres álbumes, dos de los cuales –Just for a Day y Souvlaki, los dos primeros– absolutamente seminales y se volvieron a reunir en 2014 para dar una serie de selectos y muy emocionantes conciertos. Han tardado lo suyo, pero su regreso se ha culminado con nuevo álbum homónimo que ha resultado ser otra obra maestra. Rachel GoswellNeil Halstead y compañía no han perdido un ápice de profundidad: su esencia, su estilo inimitable y su capacidad para emocionar siguen intactos dos décadas después, e incluso se aprecian elementos nuevos extraordinariamente bien integrados con su espíritu. Se trata de un nuevo comienzo que, según la propia banda, va para largo y simboliza el renacimiento de un género que, en gran medida, sigue dependiendo de las grandes figuras de hace 20 años. Si nos tiráis de la lengua, este es nuestro motivo de mayor peso.

El Mad Cool Festival 2017 se celebrará en la Caja Mágica de Madrid entre los días 6 y 8 de julio, con entradas agotadas.